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Las obras de misericordia espirituales y corporales

Escrito por Hermana Guadalupe Moreno
 
Hasta hace algunos años en algunas diócesis de América Latina se pedía a los niños y jóvenes que se estaban preparando para recibir los sacramentos de la Eucaristía o Confirmación la memorización de preguntas y respuestas sobre nuestra Fe católica. Parte de ese contenido catequético eran las preguntas relacionadas con las obras de misericordia corporales y espirituales, que a continuación enumero:
Obras de misericordia corporales:
  • Dar de comer al hambriento.
  • Dar de beber al sediento.
  • Vestir al desnudo
  • Visitar a los enfermos
  • Asistir al preso
  • Dar posada al caminante
  • Sepultar a los muertos.

Obras de misericordia espirituales:

  • Enseñar al que no sabe.
  • Dar buen consejo al quelo necesita.
  • Corregir al que se equivoca.
  • Perdonar las ofensas.
  • Consolar al afligido.
  • Tolerar los defectos del prójimo.
  • Hacer oración por los difuntos.

¿Qué quiere decir la palabra misericordia?
La palabra misericordia viene del latín misericordia formado de miser que significa miserable o desdichado y cordis, cor, cordis que significa corazón. La palabra se refiere a sentir la desdicha, el sufrimiento y/o la necesidad del otro.

El Papa Francisco ha inaugurado el año santo del Jubileo de la Misericordia. Este Jubileo se inició el pasado 8 de Diciembre del 2015, día de la solemnidad de la Inmaculada Concepción y se concluirá con la solemnidad litúrgica de Jesucristo Rey del Universo, el 20 de noviembre de 2016.

¿Qué significa para nosotros la proclamación del Año Santo de la misericordia?
Primeramente es una oportunidad para reflexionar en Jesucristo como el rostro de la misericordia del Padre. Es un año extraordinario de la Gracia del Señor y por lo tanto, es la ocasión para abrir nuestro corazón a todas las personas con quienes vivimos, conoce y tratamos día a día, con los que son y
piensan diferente a nosotros. Abrirnos a todos, porque cada persona es Cristo vivo.

Este Año Santo, recordamos las obras de misericordia corporales y espirituales que memorizamos siendo
niño, pero que ahora se nos invita a ponerlas en práctica, a vivirlas con una fe profunda, en un ambiente
de oración y con la intención de provocar nuestra conversión personal. Este será un momento privilegiado
para despertar nuestra conciencia, muchas veces aletargada por las preocupaciones de la vida, y para
entrar en el corazón del Evangelio, donde los pobres y humildes de corazón son los privilegiados de la
misericordia divina.

El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta Palabra. Ella, la Palabra se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret. El Padre, « rico de misericordia » (Ef 2,4), después de haber revelado su nombre a Moisés como « Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y
pródigo en amor y fidelidad » (Ex 34,6) no ha cesado de dar a conocer de varios modos y en muchos momentos de la historia su naturaleza divina. En la « plenitud del tiempo » (Gal 4,4), cuando todo estaba dispuesto según su plan de salvación, Él envió a su Hijo nacido de la Virgen María para revelarnos de manera definitiva su amor. Quien lo ve a Él ve al Padre (cfr Jn 14,9). Jesús de Nazaret con su palabra,
con sus gestos y con toda su persona revela la misericordia de Dios.

Siempre tendremos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia que es fuente de alegría, serenidad y paz. Esta es la condición para nuestra salvación. La misericordia es el acto último y supremo con el cual Dios viene a nuestro encuentro y esta se convierte en la ley fundamental que habita en el corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra en el camino de la vida. La misericordia es la vía que une a Dios y al hombre, porque abre el corazón a la esperanza de ser
amados, a pesar del límite de nuestro pecado y esperando que difunda su misericordia como el rocío de la mañana para una fecunda historia.

Hermana Guadalupe Moreno is a Sister of Charity of the Incarnate Word and a regional coordinator in the diocesan office of Hispanic ministry.