Navigate Up
Sign In
Menu

Herramientas y Modelos para un Ministerio Juvenil Activo y Dinámico en los Estados Unidos

Escrito por Ricardo Veloz
 
Image: Young Hispanic/Latino youthLa realidad de la juventud hispana en los Estados Unidos ha sobrepasado las expectativas que se tenían hace 20 años. La razón: el constante flujo de inmigración de familias completas y decididas a quedarse en este país y aprovechar los beneficios que esto trae a sus hijos y su futuro. Para la última y más reciente
generación de inmigrantes la solución es quedarse y darles una vida mejor a sus hijos y esto requieres de esfuerzo y dedicación.
 
Hace ya más de 20 años que yo mismo llegué a este gran país que me abrió las puertas y me permitió dar a mi familia una estabilidad, no solo económica sino también emocional y espiritual. Nosotros como familia encontramos nuestra razón de ser en este hermoso país y al mismo tiempo Dios nos llama a ser modelo y ejemplo para las demás familias de que sí se puede dar un proceso de integración a la vida y misión de nuestra Iglesia Católica y de la sociedad. Por eso, yo creo firmemente que nuestra Iglesia Católica en los Estados Unidos puede abrirse al amor de Dios recibiendo y acompañando a todas las familias migrantes y al mismo tiempo de acompañarlas en el proceso paulatino para que al final se sientan parte de nuestra Iglesia y de este gran país.
 
A lo largo de este tiempo me ha tocado ayudar a cientos o miles de personas a abrir su mente y su corazón, informándoles sobre la realidad que viven nuestros jóvenes hispanos en los Estados Unidos. Muchas veces en nuestros ministerios tomamos decisiones no del todo buenas y en muchas ocasiones lo hemos hecho por falta de información correcta. Por eso es importante que tomemos todos los recursos que están a nuestro alcance para hacer los cambios y adaptaciones necesarias para poder lograr que el joven se sienta atraído y bienvenido y participe de la vida y misión de la Iglesia en los grupos juveniles parroquiales.
 
La Visión para el Ministerio Juvenil (Renovemos la Visión) escrito por nuestros Obispos en 1997, aún sigue vigente y nos exhorta a todos los líderes que trabajamos con la Juventud, a que pongamos como prioridad la evangelización por medio de un proceso de acompañamiento y que un solo modelo de pastoral juvenil
ya no es suficiente. Tenemos que ofrecer diferentes modelos que vayan de acuerdo a la realidad de nuestros jóvenes y no un modelo que se adapte solo a las necesidades del líder o de solo algunos cuantos jóvenes.
 
En estos últimos tiempos la pastoral con adolescentes hispanos ha crecido enormemente y es necesario crear y promover modelos inclusivos (Retiro Jornada Juvenil, Retiro de Castidad APAAlianza Por Amor, Pre- Pascua Juvenil) donde el joven sea el protagonista y no solo espectador. La creación de modelos de
liderazgo compartido (Talleres de Formación y Acompañamiento para líderes que trabajan con Adolescentes, La RED Diocesana de Líderes y el Modelo FEICA) es necesaria para que el joven se sienta parte de la Iglesia y que sepa que él tiene capacidades que se pueden desarrollar a través del liderazgo personal y grupal (Talleres de Liderazgo e implementación de Dinámicas y Programa de Liderazgo R.E.S.P.E.T.O). La autoestima y el liderazgo forman una parte esencial para que el joven se sienta capaz
de desarrollarse al máximo.
 
Asimismo, es muy importante que los padres de familia se agreguen al proceso de integración, haciéndoles saber su responsabilidad como primeros educadores y promotores de liderazgo en sus hijos desde la casa. En estos momentos, es cuando el modelo pastoral de la Familia (Escuela de Padres: “Preparando a mis hijos para la Vida”) juega un papel importante en el éxito de cualquier modelo de pastoral de jóvenes. Los Padres de familia al mismo tiempo tienen que reeducarse en su primera responsabilidad que es la de ser padres y madres educadores (as). En todos los niveles, parroquial y diocesano es muy importante el trabajar en equipo y tener una visión y misión común. La Pastoral de Conjunto es un elemento esencial para el éxito de cualquier proyecto. Las dinámicas de trabajo en equipo son una base fundamental para llevar el mensaje de que somos Iglesia y que juntos como Iglesia podemos hacer de nuestra pastoral juvenil, una pastoral exitosa.
 
Los jóvenes deben sentir el llamado a ser discípulos misioneros y al mismo tiempo a ser testigos del amor de Dios, y nosotros como Iglesia debemos darles la bienvenida y animarlos a ser protagonistas desde ya.
 
 
Image: Ricardo VelozRicardo Veloz nació en Monterrey, México, donde participó en la Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de Monterrey hasta la edad de 19. A los 27 años emigró a los Estados Unidos. Ricardo comenzó su formación en el área de Pastoral Juvenil participando en capacitaciones y cursos del Instituto Fe y Vida y el Instituto Pastoral del Sureste (SEPI). Él tiene certificaciones en Consejería Pastoral para adolescentes y Asesor de Pastoral Juvenil. Lleva más de 15 años de experiencia trabajando con jóvenes y padres de familia.